Didi Taihuttu, su esposa y sus tres hijas, conforman la familia Bitcoin. Quienes hace unos años dejaron atrás su modo de vida convencional para dedicarse a viajar por el mundo. Esto después de vender todas sus posesiones para invertir en la criptomoneda principal.
Fue en 2017 cuando Didi y su familia decidieron apostar por Bitcoin. Por aquel entonces, el precio de la criptomoneda era de 900 dólares la unidad. Solo unos meses más tarde, el criptoactivo alcanzó su máximo histórico de $20.000.
Pero Didi siempre ha sido un fiel creyente y defensor leal de Bitcoin, pues ni siquiera durante el colapso de 2018 llegó a dudar sobre sus convicciones al respecto. De manera que en ese momento decidió añadir más Bitcoin a su cartera.
Aunque incluso familiares y amigos llegaron a pensar que Didi estaba mal de la cabeza, el tiempo parece estar dándole la razón. Especialmente ahora que Bitcoin está experimentando una tendencia alcista que lo acerca de nuevo a su pico más alto.
Además del hecho de que cada vez más inversores independientes e institucionales están invirtiendo en BTC, y muchos le ven ahora como como una reserva de valor comparable con otros activos como el oro.
Actualmente, mientras viajan por el mundo con un estilo de vida minimalista y donan parte de sus ganancias a la caridad, la familia Bitcoin no tiene posesiones o cuentas bancarias, pues todos sus ahorros están relacionados con la criptomoneda, según Infobae.
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En opinión de Didi, Bitcoin alcanzará un tope de $100.000 en este ciclo alcista, y no le sorprendería que llegue a los $200.000 en 2022. Esto debido a que, según él, se aproxima una crisis de suministro, pues no se extraen suficientes BTC para satisfacer la creciente demanda.
Gracias a estos buenos pronósticos, la familia Bitcoin planea extender su actual forma de vivir, sobre lo cual incluso han publicado un libro, mientras continúan compartiendo experiencias a través de su propio canal de YouTube y cuenta de Instagram.
